03 mayo 2012

Chico-que-hablaba-como-yo-menos-por-el-acento me dijo que quería una sorpresa.

Una sorpresa en un día de lluvia terrible como hoy.
Desde luego eso es mucho mejor que esta tableta de chocolate negro.
No quiero más.
(la he apartado y la he mirado con rabia)
Yo lo que quiero es una sorpresa.
Yo también quiero una sorpresa.

Por favor, que mayo no se parezca a marzo más que un poco en la primera sílaba.



Quiero verte más - Francisca Valenzuela


5 comentarios:

C. dijo...

Maldita nieve de este largo enero.
Yo quiero que Mayo se parezca a julio o agosto. En todo menos en el nombre.
En cuanto a las sorpresas... si son positivas, ¿Quién no las quiere?

Raquel dijo...

El problema es que si uno está pensando en ellas, se las espera un poco, y entonces ya no son sorpresas.

C. dijo...

Siempre que alguien espera algo pierde un poco de magia. Es como si esperas una casualidad. Si tienes ganas de que suceda, es más fácil que termine sucediendo porque a la más mínima señal, te auto convencerás para verlo así. O el amor. Si quieres enamorarte tenderás a idealizar los sentimientos (y te terminarás dando cuenta de que realmente no era lo que sentías sino lo que querías sentir).
Al final es mejor no esperar nada de nada. Pero eso debe ser imposible.
(Maldita tú haciéndome pensar)

dEsoRdeN dijo...

Mayo es el mes del dEsoRdeN, así que no sé si bueno o malo, pero intenso debería ser...

dEsoRdeN dijo...

...por cierto, en 3 semanitas andaré por la meseta con un paquete de Pim's en la maleta...

;)