06 agosto 2010


Después de un suicidio verbal, lo natural era morir en el acto. Y eso hice. Que más da. Si era lo que quería. Desenredar pensamientos, soltarlo de una vez, atarme la soga al cuello.

8 comentarios:

X dijo...

Te leeremos desde la otra vida (o no).

Raquel dijo...

Hay vida después de la muerte. Pero es diferente.

Luna Méndez dijo...

No, no, pequeña.

Morir no es la palabra, sino renacer; más sabia, con más experiencia y más racional.

Verás ahora qué bien!

Raquel dijo...

(qué curioso... es el primer post que ha ido creciendo en cada uno de los sitios en los que está "mi sitio" en internet, quién esté en todos lo verá :))

Yo no soy eso. Soy una torpe. A veces con gracia.

Juan Rodríguez Millán dijo...

Ni se te ocurra morirte. No pienso dejarte, y menos cuando no hay sucidio verbal posible en tus palabras. Y como te mueras, estoy más que dispuesto a echarte una buena bronca. He dicho.

Raquel dijo...

que no he muerto. que no he muerto.

ExCorazonRoto dijo...

Hola!

No se si te he pasado ya alguno de estos pero por si acaso...

http://vimeo.com/4931853



http://vimeo.com/7412920


Que el vertigo pase...

Raquel dijo...

esas cosas no se dicen