09 agosto 2010

Quieta

No veo nada. No quiero dar ni un paso. Caminando a ciegas sé que acabaré tropezándome. Prefiero quedarme quieta. No recordaba haber estado envuelta en una oscuridad tan profunda jamás. Me marea. De nada me sirve abrir los ojos con todas mis fuerzas, si no soy capaz de distinguir ni una silueta. Nada. Tan solo el color negro que se funde conmigo.

Yo, aquí, en medio de esta penumbra casi sólida que hace juego con un silencio sepulcral, espero a que pase algo. Espero siglos, completamente inmóvil, hasta que tu respiración me sorprende. Se pega primero a mi cuello, y me deshago poco a poco mientras sube despacio y se detiene en la oreja que mi pelo ha dejado al descubierto. Ahí se queda. Me susurras frases aleatorias mientras las puntas de tus dedos se hunden en mi espalda. Y me estremezco, porque solo tú sabes mezclar así ternura y deseo.

Caricias milimétricas, respiración agitada, pulso acelerado. Acércate más. Más. Llega hasta mi boca. Desoxigéname.

...

He tenido un sueño extraño. De esos que confunden. De esos que te dejan el resto de la mañana a tres centímetros del suelo, y en los labios el sabor de un beso que no has dado.







19 comentarios:

Juan Rodríguez Millán dijo...

Como siempre, maravilloso, niña. No recuerdo una oscuridad tan cálida y hermosa como la que acabas de describir.

Sueño y realidad pueden confundirse para quien no deja de ilusionarse con ello. Algún día se confundirán.

Luna Méndez dijo...

Quieta!
eso digo yo!
que no te estás quieta ni pa atrás!

Raquel dijo...

Ya estaba cogiendo polvo. Tenía que publicarlo... :(

Marisela dijo...

qué bonitoo Raqueeel! yo últimamente camino demasiado a tres centímetros del suelo...

persépolis dijo...

son apenas unos instantes, quizás no lleguen ni a segundos, o si... pero abres los ojos y en ese momento es real, ha sucedido... quieres volver, como sea, cierras de nuevo de los ojos, te concentras una y otra vez para retener como sea esa sensación... pero se escapa, inevitablemente, se funde con el aire, con el silencio.. y se escapa.

Por si os apetece, pasaros por mi casa. Se llama kamchatka

X dijo...

Un sueño calent, como dicen en mi pueblo. xD

M dijo...

Yo también prefiero quedarme quieta muchas veces antes que dar un paso en falso... pero lo malo es que es muy fácil entonces acostumbrarse a la quietud y no lanzarse nunca. Un beso!

M dijo...

Yo también prefiero quedarme quieta muchas veces antes que dar un paso en falso... pero lo malo es que es muy fácil entonces acostumbrarse a la quietud y no lanzarse nunca. Un beso!

Irune dijo...

A ver si se te cumple...

Espérame en Siberia dijo...

Qué bonita sorpresa me he llevado en tu Blog. Qué bonito escribes, encanto. ¡Enhorabuena!


Mucha luz.

dEsoRdeN dijo...

pero en el fondo, esos sueños molan...

PD: Yo creo que mejor moverse, aunque te vayas al suelo. Es más didáctico, vital y entretenido. Lo de quedarse quieta es así comoooo... ¿conformista?

Sofí dijo...

Los sueños, forman parte de nuestra vida... real o no... los recordamos igual... como recuerdos vividos.

Miguel Ángel Maya dijo...

...Ay, esos sueños poderosos que parece que uno ha vivido, que uno está convencido de haber vivido, y que luego incluso mira de forma distinta a las personas a las que no ha besado, como sospechando que se puede notar eso o que la otra persona también ha vivido el beso que ninguno de los dos ha dado...
...Buff, son una paranoia...

;-)

Raquel dijo...

...todo muy raro.

Paco dijo...

"Desoxigéname"... Poco más que añadir. Me gusta... :)
(K)

maiber dijo...

hay beses que el miedo suele paralizarme.
mejor muevete guapa. Ve en busca de ese sueño, pues el no vendra a por ti para hacerse realidad.



cierto escrives bonito..

VAN dijo...

Preciosas palabras, preciosas fotos...

Chuy dijo...

Me encanto <3

tania.t.p dijo...

queee bonito "quita" !! raquel
cada dia me engancho mas
a tu blog es que esta genial
saludos guapa