17 diciembre 2012

Y te das la vuelta.

El otro lado de la cama, el lado en el que estás, ese al que te has ido, está tan lejos. Tengo la sensación de que por más que estirase las manos, no llegaría a tocarte nunca. Trato de distinguir qué parte de lo que estoy viendo eres tú, y qué parte es la pared y después de un rato me acabo acostumbrando a la oscuridad de la habitación y encuentro tu silueta: Una mancha negra inmóvil con la forma de tu cuerpo.

Seguramente también estés despierto, evitando pestañear, conteniendo la respiración.





6 comentarios:

Cé. dijo...

Dormir con alguien merece la pena si, al menos, cuando se despierta decide abrazarte y acercarse. Estar demasiado lejos es aceptable solo de manera inconsciente.
PD. Ai, 1999.

Raquel dijo...

Estar demasiado lejos puede ser aceptable si la situación lo requiere. Solo en el caso de que sea solo la situación la que lo requiere. Si encima los dos implicados se empeñan en vivir en universos paralelos, es absurdo.

Tequila dijo...

A veces, estando al lado (físicamente) podemos estar tan lejos el uno del otro, que, sinceramente, valdría la pena dormir solos.

Besos!!

dEsoRdeN dijo...

Too much LOL will kill you...

Raquel dijo...

Tequila... es lo que pasa cuando en vez de amor, se busca compañía. Al final ni se tiene amor, ni se huye de la soledad.


Desorden... jo. Es que era la canción que tenía que ser por concepto.

dEsoRdeN dijo...

Nada que objetar: ya sabes que me gusta tanto como a ti