07 noviembre 2011

Interrogaciones retóricas que jamás van a tener una respuesta.



¿Es demasiado tarde?
¿Se ha ido todo?
¿Ha desaparecido?
¿Ya no sientes nada?
¿No podemos perdonarnos?
¿No vamos a intentarlo una última vez?
¿Seguro que es demasiado tarde?
¿Y vamos a olvidarnos?
¿Vamos a abandonarlo todo así?
¿Vamos a acabar aquí?
¿Es esto lo que quieres?
¿Estás seguro?
¿No hay nada que pueda hacer?
¿De verdad?




Este texto aparece en el número 27 de la revista Must! Magazine

15 comentarios:

Cris* dijo...

Nobody said it was easy. No one ever said it would be so hard. Algún día me taruaré esa frase de esa canción que no puede llegar al final sin que caiga una lágrima. Ah, y no me gustan las preguntas, porque son de esas asquerosas que en ese momento, por lo menos, no sabes responder. Y que hacen que no pares de buscar respuestas, y cuando las encuentras, has olvidado las preguntas. Me ha gustado la entrada, eso sí :)

Chary Cirujano dijo...

Las mismas preguntas que yo me hago.
Besos enormes

Raquel dijo...

El tiempo es el único que tiene respuesta a las preguntas retóricas...
Añado la mía:
¿conseguiré ser mamá algún día?

MAMUMA dijo...

La mayoría de las preguntas retóricas, las responde el tiempo.

candela dijo...

Las cosas cuando se acaban se acaban...

Saludos

Belén. dijo...

http://3manchadosy1descafeinadodesobre.blogspot.com/

http://3manchadosy1descafeinadodsobre.blogspot.es/ (este es ekl enlace si la quereis seguir lineal.

No tiene desperdicio. Son historias reales de unas amigas, camufladas con otros nombres.
Maraviloso como plasma esta chica las emociones.

dEsoRdeN dijo...

demasiadas preguntas para tan pocas respuestas...

anoniman dijo...

Es raro pensar que a todo lo responde un no

Ojizarka dijo...

Hay taaaantas preguntas que no sabremos contestar nunca...

Mike dijo...

Confieso que esas preguntas sin respuesta me han hecho soltar más de una lágrima. Es mi situación palabra por palabra.

Un abrazo, tarti.

A. Sandler dijo...

¿Es demasiado tarde? Nunca es tarde. En alguna parte del mundo siempre está amaneciendo.
¿Se ha ido todo? Siempre queda algo.
¿Ha desaparecido? La mancha de vino? imposible.
¿Ya no sientes nada? desde lo de la anestesia, siento menos...
¿No podemos perdonarnos? podríamos pero no tendría ni la mitad de gracia.
¿No vamos a intentarlo una última vez? Mmm, truco o trato?
¿Seguro que es demasiado tarde? Nunca es tarde para la penúltima.
¿Y vamos a olvidarnos? Intentaremos que no pero...
¿Vamos a abandonarlo todo así? Mmm sí, huyamos sin mirar atrás.
¿Vamos a acabar aquí?
¿Es esto lo que quieres? Es lo más parecido.
¿Estás seguro? No, pero es lo más cercano...
¿No hay nada que pueda hacer? Un pastel de chocolate?
¿De verdad? Sí, en serio. Me ha entrado hambre.

Mola!!

Laura dijo...

Me gusta esta entrada. Aunque creo, que algo dentro de nosotros nos alerta de que sí, de que esas respuestas sí sabemos que existen. Un saludo!

Noelia Pérez dijo...

Me encanta todo lo que escribes! :)

Colombe dijo...

Desde que descubri que amo de verdad y que el amor es como una montaña rusa, me he formulado estas preguntas todos los dias. La diferencia es que he aprendido a formularlas cuando siento que estoy perdiendo.

la magnética dijo...

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