07 noviembre 2011

Es hora de que acepte que nunca vamos a estar a solas.





Aunque intente escapar contigo al lugar más remoto del planeta será inútil. Allí también estará ella. Ella, incorpórea, traslúcida, fantasmal. Ella, esa constante construcción mental tuya que te sigue a todas partes. No hace falta que digas nada. Sé que la echas de menos. Sé que la nostalgia te susurra su nombre mientras me quitas la ropa. Sé que soy un sucedáneo envuelto en deseo y pasión vacía.

Es hora de que acepte que nunca he sido yo.

De nada sirvió apretar con todas mis fuerzas mis labios contra los tuyos, como tampoco sirvió de nada mi paciencia infinita, mi ternura desbordada, mis suicidios verbales traducidos en declaraciones de amor de dos palabras, mis ganas infinitas de que un día de dejaras de verme sin más y empezaras a mirarme.

Acepto mi derrota. Eres libre. Ya puedes volver a casa.



Este texto aparece en el número 28 de la revista Must! Magazine
La fotografía es de Ewa

5 comentarios:

Ana Ortiz dijo...

Cuando una persona te empuja al segundo lugar debes adelantarte tú solita al primero, porque nadie es el segundo plato de nadie...

Juan Rodríguez Millán dijo...

Me sigue impresionando como el primer día tu forma de jugar con las palabras tristes y melancólicas. Y qué lástima que haya gente que confunda lo que relatas con amor. Amar es otra cosa. Amar es soñar cada segundo con quien tienes a tu lado.

Laury M. dijo...

"mis suicidios verbales traducidos en declaraciones de amor de dos palabras"
Decir o pensar un "Te quiero" sin ser correspondido es peor que verse ahogado o quemado, creeme.

El texto desgarra sin querer. Experiencias personales que una vivió y por eso ahora este texto desgarra sin querer. Recuerdos de años pasados que siguen vivos, pero yacen inertes. Heridas que a la más mínima intentan colarse por las grietas del corazón.
Hace tiempo que no te leía xD Me alegro de volverte a leer.
Abrazos!
L.

dEsoRdeN dijo...

¿Es derrota dejar escapar a alguien que no te merece?

Anónimo dijo...

que bonito, me ha llegado y me siento identificada