08 febrero 2010

Empezaré con la conclusión.

No era él, al final de todo no. Y aunque sé que puede que alguien no termine de creerme, yo estoy segura. Confieso que alguna vez llegué a dudarlo, sobre todo después de la primera vez que le vi. Apenas un cuarto de hora y unas cuantas palabras fueron suficientes para que de camino al coche un par de centímetros me separaran del suelo. Así soy yo, no me hace falta demasiado para ilusionarme. Así era él, encantador, tierno y adictivo, solo de nombre.
No era él, porque en un abrir y cerrar de ojos volví a bajar de esa nube que me había inventado, porque no consiguió cortar mi respiración ni una sola vez al rozarme accidentalmente a propósito. Nada de mariposas ni ningún insecto que se le parezca.
Quizá el problema sea mío, por buscar algo que no existe. Por querer que alguien convierta mi pulso en un ruido escandaloso que me impida oír mis palabras y las suyas. Por desear fundirme lentamente mientras me miran a los ojos. Por buscarle involuntaria e inconscientemente, a él. ÉL en mayúsculas. El que me hará caer, caer, caer, caer... y así hasta entrar en un bucle infinito sin salida.
Vértigo.
Esa es la palabra. Eso producirán los centímetros que me separen de su boca.
Quizá no sea amor. ¿A quién le importa eso? Al menos me revolverá la sangre, las entrañas, los pensamientos viciados que ya están hartos de hacer el mismo recorrido una y otra vez dentro de mi cabeza... Al menos acabará con este silencio. Tanta calma me desquicia.

23 comentarios:

X dijo...

A ti. :-)

* Raquel * dijo...

Puede que solo a mí, sí

X dijo...

Lo de "solo" lo dices tú...

* Raquel * dijo...

Pues entonces no lo entendí

Juan Rodríguez Millán dijo...

¿Que no existe...? Ya me lo dirás cuando después de la calma llegue la tempestad (en el mejor de los sentidos, claro...).

Wenanena dijo...

Pues sí, tienes que acabar con ese silencio y darle marcha al cuerpo :)

Sandra dijo...

Ya oiras voces, musica y campanas, y sentiras mariposas y hasta pajaritos... Solo hay q tener paciencia ;)

ordago13 dijo...

grande bjork... tia rara donde las haya.


Me alegro que te guste mi seleción de canciones sobre flores.

La niña de la vía láctea dijo...

El ruido es mucho mejor que la silencio, eso no te lo discuto, pero no en exceso. Buen texto, muás

Laura dijo...

Ruidooooo niña, vamos a cantar, a chillar, a saltar, a llamar la atencion...a ver si asi logramos algo.... jejejeje.

Ankara dijo...

"Eso producirán los centímetros que me separen de su boca"



BUF. con todas las letras.

100PiEs dijo...

Lo mismo tienes que dejar de buscar y un dia, tachannnn! Aparecera y te daras de bruces con sus bruces.

Casiana dijo...

Ay amiga, creo que todas buscamos eso que tan bien describes, ese ÉL que nos haga sentir algo que nunca antes hayamos sentido en los brazos ni en los besos ni en la mirada de nadie.

Pero desde la cierta experiencia que me dan los treinta años que ya no cumpliré, y las muchas batallas perdidas en esos años, empiezo a dudar seriamente que ese ÉL exista.

Claro que los demás son sucedáneos.

Pero seamos claras. Después de comer todo light o ultra light, endulzar con sacarina, utilizar el fastidioso lenguaje políticamente correcto, después de todo eso ¿Nos sorprenderemos por quedamos con el sucedáneo, también en esto?

dEsoRdeN dijo...

Estas cosas ni se diben buscar ni se deben forzar ni se deben esperar; simplemente, un buen día inesperado, llegan. Mientras tanto, a vivir, que son 4 días!

(y te lo dice el tipo más impaciente del mundo!)

Brizna G. dijo...

Yo sentí ese vértigo... fue algo increíblemente hermoso pero devastador también. Me siento agradecida de haberlo tenido aunque fuese por un periodo limitado de tiempo pero, si soy sincera, no lo querría otra vez. No creo que pudiese soportar de nuevo emociones tan fuertes.
Ahora me llega con el vértigo equivalente a subirme a una silla, con que me hagan reír mucho y pongan luz donde el vértigo solo dejó sombras ;-)

Besos

Otra vez a viajar al olvido... dijo...

es bueno comenzar con la conclusión, pero no hay que olvidar el principio...

Verónica (peke) dijo...

Me ha encantado y no olvides todas las conclusiones...

besotes de esta peke.

pd. te espero por mi rincon con tu taza de cafe caliente, siempre que quieras...

* Raquel * dijo...

Con los líos del comienzo del cuatrimestre no he tenido demasiado tiempo para responder a vuestros comentarios. Mis disculpas :)

Juan... me toca creer que no existe hasta que alguien me demuestre lo contrario.

Wenanena... aunque tampoco es que quiera un escándalo perpetuo, pero en fin, ¿por qué no un poco de marcha?, como dices tú.

Sandra... normalmente la tengo. Pero hay días, hay días... Qué días.

ordago13... rara, pero buena versión del tema de Betty Hutton.

La niña de la vía láctea... muchas gracias. Y bueno, sí, tienes razón, ya lo dije antes. Llegará el día en el que quiera todo lo contrario. Además, es imposible alargar esas sensaciones hasta el infinito...

Ankara... Muaks! y Gracias! con todas sus letras también.

100pies... No lo sé. Sinceramente no lo sé. Hay días, como el día en el que escribí esto, en los que ni paciencia ni nada que se le parezca. Días de melancolía, películas románticas y chocolate, vamos. Y luego, luego están los días como hoy, días en los que ni busco ni quiero hacerlo, porque estoy bien así. Me tocará intentar buscar el término medio.

Casiana... ay, cómo me ha gustado tu comentario. Será por eso que dices, mi inexperiencia, mi edad, que tengo la manía de pensar en que las cosas pueden ser de color de rosa, en que mis ideales utópicos de verdad pueden estar ahí fuera. Me temo que el tiempo te dará la razón. Comienzo a intuirlo.

desorden... si ya lo sé. Qué le voy a hacer, si en esas cosas piensa mi mente antes de dejarme dormir...

Brizna...al final de todo, eso es lo único importante, reír, estar contenta, ser feliz. Lo demás, vértigo, pasión, deseo, ...son puros añadidos.

Otra vez viajar al olvido... Ni la introducción, ni el desarrollo, ni la conclusión, como diría mi profesora de lengua. Tampoco los aciertos, mucho menos los borrones. Todo eso nos enseña algo.

Verónica (peke)... Muchísimas gracias. En cuanta las tendré.

Aprilis dijo...

La entrada es genial, muy emotiva... pero es que la frase final es la guinda perfecta. "Tanta calma me desquicia"... buff, se me pusieron los pelos de punta !
Con lo dificil que es expresar eso, y esa frase lo dice de manera tan simple :O ! Clap, clap, clap [ Aplausos xD ]

Sara García dijo...

Precioso tu blog! Me ha encantado esta entrada, bueno , y la myoria de las que he podido leer. Un besito chicharrerita, de una lagunera que cayó en tu blog por las casualidades del destino, jejeje.
Besos ^^

* Raquel * dijo...

Gracias Aprilis, de verdad :)

Chicharrerita... Qué gracia me ha hecho eso, jeje. bienvenida a mi blog,sara

Anónimo dijo...

Toda esa mitología del príncipe azul es más bien un síndrome poco sano. Una vez llegado al punto de reflexión en el que estás tienes dos opciones, aprender a tolerar las imperfecciones de tus parejas o seguir cultivando esas fantasías y acabar como la mujer de los gatos que sale en Los Simpsons. Un saludo.

* Raquel * dijo...

Cuando llegue la pareja, llegará mi aceptación de sus defectos, pues.