03 febrero 2013

A ratos pienso en tus sábanas de color azul marino.

Y en tus pies buscando a mis pies fríos, en acurrucarme en tu hombro, en darte las buenas noches, en despertar contigo.

Y pienso en que ésta tenía que haber sido la última noche, y no aquella. Pienso en ello intermitentemente. Solo a ratos. Intento evitarlo a toda costa, porque estoy casi segura de que esto me está pasando solo a mí.

A ratos pienso en que quiero decirte algo, y en que va a quedarse sin decir...



Las cenizas del verano - Cyan
Historias para no romperse (2011)

11 comentarios:

Cé. dijo...

Y no habríamos escuchado a aquel pseudo-punk gay hablando de presas y de esquinas. Ni un par de canciones tristes y bonitas. Ni te habrías montado en un tren con princesitas y calcetines de lunares. No habrías hecho cinco planes diferentes en una misma tarde.
Pensar es inevitable, aunque no tenga sentido hacerlo, aunque sientas que eres la única que lo hace. Pero sé objetiva de vez en cuando. Jugar con fuego está bien, pero cuando quema, hay que apagarlo.
PD. Estás bajo amenaza de puñetazo fuerte. Yo no me arriesgaría.

Desastre Inusual Ideal dijo...

Al final, recordar es de valientes. Al final, nos quedan los recuerdos.
Al final, no siempre hay un final.
Bonita. Bonita. Bonita.

Raquel dijo...

Cécécé... Maldita sea, y encima no recuerdo el nombre de los teloneros. Mal tienen que tocar para que yo me revuelva en la silla... Y joder, aquello era penalizable. Era... era... dios. Bueno, no te voy a decir que me alegro de haber pasado por un trayecto de tres horas de mierda en tren por haber podido presenciar el concierto de los teloneros desechos-post-ochenteros, pero fue una experiencia musical que difícilmente voy a recordar. Y bueno, de lo que sí me alegro es de haber podido contar con esos cinco planes, y con esas cinco personas. Es una suerte... :)

Por otra parte, he añadido una última frase al post. Me libro del guantazo.

Desastre Inusual Ideal... no siempre. Depende de las ganas. Las ganas, o lo pueden con todo, o con todo acaban.

Ainoa 13♥ dijo...

No siempre hay un final pero bueno..
besos:)

Juan Antonio dijo...

Es tan bonito pensar en sábanas de color azul marino.

Tequila dijo...

Suerte que tienes que puedes pensar en ello intermitentemente... es demasiado doloroso pensar en ello constantemente.

Besos!

Juan Rodríguez Millán dijo...

Me sumaría a la amenaza, pero ya sabes que no me sale. Lo que te digo es que, cuando pienses, hazlo teniendo en cuenta que el mundo lo tienes ahí delante para ser devorado, que las sabanas tendrán otro color, que otros pensamientos te inundarán y que, alguna vez, no habrá una última noche y todas las vivirás como si lo fueran.

Yomisma dijo...

Qué olvidados tengo a Cyan para lo que me molaron en su momento.
Saludos alemanes.

Ojizarka dijo...

Leer esto ahora no me va bn, yo tb siento a veces q las cosas no son como deberían haber sido, y esos pensamientos no hacen más q herirme xq sé a ciencia cierta q sólo me pasa a mí, tal y como tú dices. ¿Se pueden controlar los pensamientos? complicado ¿no?

Miguel Ángel Maya dijo...

...Sí, uno siempre piensa que la última noche debería haber sido esa en la que nos morimos de frío y todo se llena de interrogaciones; que siempre había lugar para una noche más antes del The End...
...Da rabia darse por vencido y decidir que eso que teníamos para dar va a quedarse en no dicho...
...Pero, en fin... :-S

http://www.youtube.com/watch?v=aPbcXiSSLg4

...Salud...

Pepa Serra dijo...
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