28 julio 2012

Quiero decir que el sitio me da igual.



Creo que podríamos pasar un día entero en Leroy Merlín, y no me importaría en absoluto. Puede que incluso llegara a disfrutarlo.

Cualquiera se daría cuenta de que esto es una inequívoca prueba de amor. No existen en el mundo lugares menos interesantes que las macroferreterías.

Con esto quiero decir que lo único que me importa (lo único que me importa a mí) es el tiempo (el tiempo que paso contigo).

Lo peor de todo, lo que hace que esté pensando en esto ahora, es que no sé si tú sonreirías como yo en un pasillo de bombillas de bajo consumo.





Ahondar en ti - Javiera Mena

5 comentarios:

C. dijo...

Siempre he pensado que hay planes que apetecen casi con cualquier persona, y que cuando estás enamorado lo sabes porque no importa el lugar.
Para saber si sonreiría como tú, lo único que puedes hacer es comprobarlo... (preguntar es otra opción, pero una mala opción, quizás).

PD. ¿Has visto "nueve vidas"? La segunda o tercera historia es de "amor" en un supermercado. Me enamoró.

Juan Rodríguez Millán dijo...

Permíteme tachar de insensato (o de algo peor) a quien no sonría en ese momento. ¿Por qué hay tanta gente que no se da cuenta de eso, de que lo que importa es con quién, no qué ni dónde...?

dEsoRdeN dijo...

Sentir eso es brutal. Que encima sea recíproco ya debe ser la rehostia...

Tequila Limon y Sal dijo...

Estoy de acuerdo con dEsoRdeN ese sentimiento es mágico.

Alicia Pintó dijo...

Posiblemente, no soy la única persona que lo dice, esto ya te lo habrán dicho, que escribes muy bien,
tienes una capacidad de abstracción abominable,
reflexionas de una manera alucinante,
te gusta escribir, se nota.
Te gusta expresar tus sentimientos. Te gusta expersar tus sentimientos, escribiendo.
Porque eres sensible,
seguramente ya te lo habrán dicho...
La sensibilidad formidable que tenemos, seguramente nos ayuda expresar las palabras...
Eso es lo que creo.
Por eso me gusta tanto escribir, evadirme a través de los sentimientos, y dejar correr cada idea, palabra que me pasa por la cabeza
y plasmarla en un papel, supongo que como a ti.
...pero esta facultad es también un riesgo. Un riesgo de los grandes.
( a veces desearía despegarme de ella por momentos...)
Ya que si no la tuviera, probablemente no estaría perdiendo el tiempo que tengo de estudio en plenos exámenes finales en mi primer año de carrera...
ni tampoco me pondría a llorar sin poder aguantarme, como un ser incapaz de reaccionar a tiempo, siéndo apuñalado por dentro,
cuando el que "era mi novio", cinco meses después de estar esperándole, se dedicaba a machacarme aprovechándose de mi vulnerablidad sentimental...
Es muy estúpido y típico, y ya se que no viene a cuento, ( pero bueno, que lo explique suele ser producto de la sensiblidad misma) y me disculpo por ello, pero sucedió, -¿ fui capaz de dominarme y mostarme como realmente soy ante semejante atrocidad? - La respuesta es no.
Pero aun así, no me arrepiento, es más, me considero afortunada de tener esta capacidad emocional de vivir y percibir las cosas. Lo tomaré como algo parte de mí, por muy arriesgado que me parezca vivir con ello,
Porque bueno, me hará ser, y a todos los que la tienen también, ser dispersos en nuestro deber muchas veces, nos duplicará el sufrimiento,
pero también nos hará vivir la vida con más intensidad, y eso nos hace, de un modo indirecto, ser más felices,¿ Nunca lo habeís pensado?
- me dirijo con esto a todas las personas que poseen esta facultad, o que más de una vez, han experimentado lo que he descrito,
que opináis, ¿Creéis también que nos deberíamos sentir orgullosos?

En fin, con esto, vuelvo a la realidad rutinaria, y me voy a dormir que mañana me queda" un gran día de estudio".

Mucha suerte a ti también Raquel, te he estado y te seguiré leyendo,

( de hecho he empezado a escribir el texto "a tu estilo" por lo que me llegan a enganchar tus relatos cortos, que hasta se me enganchan en la escritura )

Besos digitales