09 junio 2010

Adoro cuando sin más tenemos una decimosexta primera mañana como aquella.



Siempre ha sido así. Después de las diez de la mañana me es imposible seguir durmiendo. Puedo pasar horas y horas dando vueltas, remoloneando entre las sábanas, pero de ninguna manera puedo volver a conciliar el sueño. Debo tener un despertador biológico infalible. Aquella mañana no fue diferente, claro.

Cuando abrí los ojos me di cuenta de que estaba en una esquinita, justo al borde de la cama. Sola. Seamos sinceros, eso de las películas es una gran mentira. Dormir abrazado a alguien es la cosa más incómoda del mundo.

Me di la vuelta y te vi. Y recuerdo que me quedé quieta unos minutos en mi rincón, observando las cientos de rayas que pintaba sobre tu espalda la luz que se colaba por las persianas. Después me aburrí, y quise despertarte. Y sin darme cuenta se me dibujó la sonrisa de las travesuras repentinas. Me deslicé sigilosamente por el colchón, para después abalanzarme sobre ti, trepar con besos por el interlineado de tu columna vertebral y decirte al oído...


- Psst. ¡¡¡¡Psst!!!! Buenos dííías. ¿Sabes qué?, ya es de día. ¿Estás despierto?, ¿eh?, ¿eh?, ¿¿¿eh??? Mira que ya es de día. ¿A que no te habías dado cuenta? Ah, sí. Que acabo de decirlo. ¿Nos levantamos?, ¿o nos quedamos aquí todo el día?, ¿eh?, ¿¿¿estás despierto???


... Seguramente dije alguna cosa más que ya he olvidado. Normalmente hablo más de la cuenta. Y si pretendo sacar de quicio, como era el caso, más todavía. Ya el resto lo sabes. Tu memoria ha sido siempre mejor que la mía.

Busqué tus ojos. Y me encontré con ellos. Y con tu sonrisa. Y con un beso de esos... Un beso de esos que dejan sin aliento.



23 comentarios:

X dijo...

Se te va a gastar el amor, de tanto pensarlo. :P

Raquel dijo...

Ahora mismo no sé de dónde me salió ese texto ni a razón de qué. Yo, persona escéptica donde las haya, que no profeso sentimientos de ese tipo.

Lorena G.B dijo...

No eres la única, pero sobreviviremos :)

Marisela dijo...

Jo! entonces es una invención?! perpleja me dejas hija! Debo dejar de pensar que las cosas se escriben por que se sienten (es que yo soy de esas, pero mejor no publicarlo! jaja)
Un beso guaapaa! ánimo coon los examenes que estamos toditos así!

X dijo...

Y yo voy y me lo creo jajajaja.

Raquel dijo...

Pues claro. ¿quién iba a aguantarme a mí y a mis ocurrencias matutinas? :)

Raquel dijo...

Que sí, X. Que lo digo en serio, hombre.

Fuah. Si ni siquiera me acuerdo de la última vez que pensé en una tercera persona en esos términos.


(:S)

Juan Rodríguez Millán dijo...

¿Ves como eres única escribiendo ñoñadas felices...? Ojalá esas cosas dejaran de ser en tercera persona, ojalá eso no sea sólo una película...

Raquel dijo...

Bueno, igual cualquier día me llevo una sorpresa, Juan. Mira que hoy soñé que Noah Mills me pedía el teléfono.

jajaja

Qué lamentable. Yo teniendo sueños de adolescente.

Raquel dijo...

Ah. Y que el muchacho estudiaba filosofía y lo conocía en una fiesta de la facultad.

Y que yo hacía judo y era la heredera de una dinastía japonesa extraña, y me enteraba por el mayordomo de una mansión perdida en el monte.

Ya que estoy lo cuento todo. Mis sueños siempre tienen mucho sentido.

Raquel dijo...

(creo que voy a hacer una nueva sección... "esta noche soñé...", o algo así)

Tanta locura que pasa por mi cabeza en la fase REM no puede caer en el olvido.

Juan Rodríguez Millán dijo...

Pues me vas a poner en un dilema... No sé si me gustarán más tus ñoñadas, tus sueños de adolescente o tus sueños... Aunque, bien pensado, ¿por qué elegir si todo viene de ti...?

si, bwana dijo...

Solo de pensar en ese beso, se me eriza la piel.

Raquel dijo...

Según algún vago recuerdo que aún ronda mi cabeza, bwana, no hay mejor manera de empezar el día

Lázaro Suárez © dijo...

odio los besos recién levantado, con esos labios como lija espesa y esa alitosis mortal de necesidad en cualquiera, da igual que seas una princesa o un orco de mordor.

Mientras iba leyéndolo pensaba: que no se besen, que no se besen.

Pero nada.

Un beso

Raquel dijo...

jajaja

por eso es ficción.

Raquel dijo...

Por cierto, qué maleducada soy.
300 seguidores. Es que ni me lo creo.
Muchas gracias a todos por acomodaros en esa cajita de la esquina derecha de mi blog.

X dijo...

¿Tercera? ¿Y la segunda?

(Estabas deseando que te lo preguntara. :P)

Raquel dijo...

Si es que... no se te da mal averiguar por dónde van las intenciones de mis pensamientos rebuscados.

julia dijo...

Pues es una historia preciosa... de esas que te gustaría que fueran verdad, pero TODOS los días! No hay nada como un buen despertar.


¡Un saludo!

dEsoRdeN dijo...

Uf! Me pasara lo que a ti y me suicido (lo digo por lo de despertarte a las 10 irremediablemente)

Raquel dijo...

Julia... sí, sí que tiene su encanto. Ya se me repetirá, digo yo. Ya fui la protagonista alguna vez. Ya volveré a serlo algún día.

desorden... pues eso es de lo poco que no es ficción del relato. Hombre, si me obligo mucho y estoy cansada, puede que caiga... Claro que después empiezo a soñar con dinastías japonesas y cosas de esas. No sé si compensa.

dEsoRdeN dijo...

Para soñar, es necesario dormir (aunque sea despierto...)