09 marzo 2015

No llegarás a darte cuenta.

Quizá es mejor que no lo sepas,
pero aquella noche volví a casa pensando en aquel par de segundos en los que estuvimos en el mismo lugar. 
Aquel par de segundos en los que estuvimos tan cerca.
Y no puedo dejar de repetir la escena.
Quizá siga así hasta que se me olvide,
quizá lo recuerde hasta que vuelvas.



2 comentarios:

dEsoRdeN dijo...

¿Cuántas veces, en estas situaciones incompletas a dos, ambas partes estarán escribiendo el mismo poema desde dobles soledades...?

Raquel San Nicolás dijo...

A veces incluso los escriben por escribir, porque en el fondo prefieren esa soledad al riesgo. Así somos.