10 junio 2013

Fade out.



Antes gritabas. Te reías fuerte.
Sonabas tan alto que era imposible no escucharte.

Tú, siempre alrededor, siempre presente.
A veces aullido, a veces eco.
Haciendo vibrar cristales, retumbando en mis oídos. 

Eras ruido y lo llenabas todo.
Tú llamándome desde el salón, tú bailando en la otra punta del país.
Escandalosa, hasta que empezaste a desaparecer.
Bajaste la voz tanto que te hiciste imperceptible.

Fue tan sutil, tan progresivo,
que me di cuenta cuando solo quedó el silencio.
Y estabas ahí, pero ya no estabas.
No como antes.






The XX - Fiction
Coexist (2012)




4 comentarios:

Cé. dijo...

Sigo pensando que todas las cosas suceden de manera progresiva y no nos damos verdaderamente cuenta hasta que es definitivo. Para bien y para mal.

dEsoRdeN dijo...

Como un VU meter casi estático, imperceptible, sin ritmo ni compás...

Raquel dijo...

Cé.... yo creo que solo de lo malo es de lo que no nos damos cuenta. Con lo bueno estamos tan eufóricos, que solo queremos saltarnos lo progresivo y llegar directamente al final.

dEsoRdEn... si es que hay diferencia entre oír y escuchar.

Cé. dijo...

A mi con lo bueno también me pasa. Quizás sea rara, o no conozca la euforia de la que hablas...