17 marzo 2011

Perdóname, pieza perdida.


Todo esto es un puzzle.
Todo esto son piezas.
Demasiado largas, demasiado estrechas.

Y ninguna encaja.
Y estoy incompleta.
Será por mi culpa, será por mí.
Que no sé qué busco, que no sé qué quiero.
Que no sé encontrarte aunque te tenga enfrente.

Será porque me perdí en recovecos difusos y no sé llegar hasta ti, aunque me estés mirando a los ojos, aunque me estés cogiendo de las manos, aunque te acerques a mi boca, aunque me des un beso que dure un siglo bisiesto.

Puede que ni siquiera yo sepa volver hasta mí.

No entiendo nada.
Todo esto es un puzzle,
todo esto es un juego,
y a mí nadie me ha explicado las reglas.

7 comentarios:

Juan Rodríguez Millán dijo...

Las reglas se aprenden sobre la marcha. Pero no hay más que leer textos tan profundos, interesantes y bonitos como los tuyos para darse cuenta de que tú sabes más de lo que crees sobre este puzzle, sobre este juego, sobre esta vida. Más de lo que crees. Y las piezas acaban encajando.

Anónimo Gutiérrez dijo...

Elimina todas las piezas y quédate con dos. Las que mejor encajen.
Quizá el resto no sea más que rebaba. Quizá el resto sólo sea algo que no existe.
Sabrás volver hasta tí, no es tan complejo el camino.

Un aplauso al texto, para variar.

Carlos dijo...

Sí, tanto azul... tanto azul... ¿príncipe?... ¿qué príncipe?... me refería al cielo, es lo que más trabajo suele dar siempre en los puzzles. Sí, se ven todas las piezas tan iguales, sin ningún matiz que las diferencie... hasta que, de repente, toda la confusión se torna claridad y ahí está, donde no lo hubieras imaginado, justo delante tuyo, encaja a la perfección... ¿la pieza?... no, me refería al príncipe ;P

Raquel dijo...

Juan..., empiezo a pensar que la pieza perdida soy yo. Y nadie más que yo.

Tú. El que no es anónimo... (eso espero). Nudo en la garganta.

Carlos... creo que me han comido los bordes en algún sitio y ahora que he vuelto al puzzle mis vértices no encajan en ningún lado.

puzzle incompleto dijo...

La vida es como un tetris, hay piezas que encajan y otras que no, las hay que son complicadas poner y otras que imposible, 'sólo' tenemos que saber apreciar cuando vale la pena esforzarse por aquellas que a simple vista no son fáciles.

Por cierto, mira el nombre de mi blog, me ha llamado la atención como nombrabas a la entrada.

Un saludo

dEsoRdeN dijo...

don't imitate; innovate

Juan Rodríguez Millán dijo...

Sí lo eres, sí... Pero no como crees...