10 enero 2016

Quería mirarte desde aquí.

Buscarte,
pensarte,
volver a conocerte.
Desde aquí, desde lejos.
Desde no hacer nada más que construirte mentalmente.
Preguntarme qué veo,
qué ves,
cuántas cosas no me has contado todavía,
cuántas te quedan por saber.

Quería mirarte desde aquí,
quería recordarte.

23 octubre 2015

Cuando conseguí dejar las llaves en el recibidor por última vez.

[...] 

Suelo olvidar con el tiempo lo que vivo atropelladamente. Cuanto mayor sea la vorágine de los acontecimientos, mayor será la nebulosa que quede en su lugar, y ya en aquel momento estaba dispuesta a avanzar rápido, sin retener nada demasiado, como quien pulsa un botón de fast forward para zafarse del tiempo perdido.

Aquellos meses corrí sin parar en sentido figurado, eso puedo recordarlo. De vez en cuando salía también a correr en sentido literal. Más bien me echaba a correr, como huyendo del vacío y obligando al corazón a latir a la fuerza.



08 septiembre 2015

Se me atragantan a veces algunas calles.


Desde la palabra carrer hasta el último peatón.
Las atravieso, sin embargo,
aunque en realidad es al contrario.

Son ellas las que me atraviesan,
son ellas las que me recorren,

al volver a verme en otro verano,
en otro invierno,
andando sin rumbo,
esperando a que me lleven a casa.

Ya desde entonces se me atragantaban.
Quizá fui solo una persona más
de las que por allí pasaba.

Y de tanto pensar en eso,
y de tanto llorarlas,
aquellas calles me parecían anegadas.

Y aunque ahora están cambiadas,
a veces algunas calles se me atragantan.

29 agosto 2015

Aparécete.

Dondequiera que estés,
deja de estar y encuéntrame.

Encárame, tira de mí.
Arrástrame hasta donde estés y agárrame fuerte.

Haz que llegue a quererte con la intensidad que la rabia lleva inherente.
Con el corazón en un puño,
con el alma entre los dientes.
Deja de recorrer el mundo.

Dondequiera que estés,
ven a deshacerme.





14 agosto 2015

De nada me sirve pensarlo, todo lo haría desaparecer.

Tu palabra,
tu obra,
tu omisión.

Amarraría todos esos recuerdos,
los borraría,
les escupiría en la cara.





10 agosto 2015

Si pudiera elegir, elegiría terminar de estropearme.


Porque después de todo el miedo sigue ahí.
Ahí sigue la fragilidad.
Así que dejaría de ser como soy y dejaría de importarme todo lo que se omite cuando dejo de preguntar.
Si pudiera elegir, elegiría el camino fácil.
Elegiría estropearme y dejar de funcionar.

03 agosto 2015

No podía ser.

Aplazarlo todo, vivir todo quizá más tarde.
Dejarlo todo para luego y tener una vida que nunca iba a llegar a ser no era la forma.