Seguramente también estés despierto, evitando pestañear, conteniendo la respiración.
17 diciembre 2012
Y te das la vuelta.
El otro lado de la cama, el lado en el que estás, ese al que te has ido, está tan lejos. Tengo la sensación de que por más que estirase las manos, no llegaría a tocarte nunca. Trato de distinguir qué parte de lo que estoy viendo eres tú, y qué parte es la pared y después de un rato me acabo acostumbrando a la oscuridad de la habitación y encuentro tu silueta: Una mancha negra inmóvil con la forma de tu cuerpo.
Seguramente también estés despierto, evitando pestañear, conteniendo la respiración.
Seguramente también estés despierto, evitando pestañear, conteniendo la respiración.
11 diciembre 2012
Si te preguntara dónde tienes los ojos.
Me dirías que están en el mismo sitio de siempre. Por encima de tu boca, sobre tu nariz.
¿Y por qué no me ves?
Y entonces dirías que desde hace días tienes una mota gigante delante de tu pupila izquierda. Por eso no me veías del todo bien, pero que ya está arreglado y no volverá a pasar, porque justo ahora te has dado cuenta. Una verdad para distraerme, hasta que algún día volviera a preguntar.
¿Dónde tienes los ojos?
¿Por qué no me ves?
Y hablarías entonces de un defecto en la vista que tienes desde hace algunas semanas que hace que veas todo demasiado lejos, aunque esté demasiado cerca. Y por eso soy diminuta. No porque lo sea de verdad. Una verdad a medias.
Porque sí que me he estado encogiendo.
¿Y ahora, dónde están mis ojos?
¿Y por qué no me ves?
Y entonces dirías que desde hace días tienes una mota gigante delante de tu pupila izquierda. Por eso no me veías del todo bien, pero que ya está arreglado y no volverá a pasar, porque justo ahora te has dado cuenta. Una verdad para distraerme, hasta que algún día volviera a preguntar.
¿Dónde tienes los ojos?
¿Por qué no me ves?
Y hablarías entonces de un defecto en la vista que tienes desde hace algunas semanas que hace que veas todo demasiado lejos, aunque esté demasiado cerca. Y por eso soy diminuta. No porque lo sea de verdad. Una verdad a medias.
Porque sí que me he estado encogiendo.
¿Y ahora, dónde están mis ojos?
The Raveonettes - Young and Cold
10 diciembre 2012
01 diciembre 2012
Vivo en un barrio chino.
...O así lo veo yo.
He grabado mi primer vídeo con mi Réflex 2. Continuará...
Getafe oriental from Raquel San Nicolás on Vimeo.
He grabado mi primer vídeo con mi Réflex 2. Continuará...
23 noviembre 2012
Puede que sea verdad.
Eso que dicen sobre nosotros.
No sobre nosotros dos.
Quiero decir sobre nosotros en general.
Nosotras. Vosotros.
Que pensamos diferente, que vemos diferente.
Tanto, que nacimos en planetas opuestos, con órbitas dispares.
Creo que tienen razón.
Que vemos lo importante de forma distinta.
Nosotros en general no.
Nosotros dos en particular.
Pero no sé si eso importa.
Nosotros dos en particular.
Pero no sé si eso importa.
07 noviembre 2012
¿Qué tal el día?
A las 7:30 sonó Los días raros. Soy incapaz de despertarme con esas canciones estridentes y extremadamente animadas. Tan temprano, y en medio de tanto silencio, sonando repentinamente, me asustan. Siempre me despierto con la misma canción (y siempre he pensado que eso es contraproducente. Cualquier día no muy lejano odiaré ese piano como odio Light My Fire. Aunque de esto último no tiene toda la culpa el despertador).
Abrí los ojos, intenté despegar la cara de la almohada, estiré el brazo, alcancé el móvil, lo sacudí y envié algunos emoticonos sin llegar a verlos del todo. O puede que no fuera exactamente en ese orden. No. Abrir los ojos fue lo último que hice. Con absoluta y ceremoniosa lentitud, como todo lo anterior, por cierto. Esos primeros minutos del día siempre pasan de una manera, que se me convierten en medias horas y hacen que se me haga irremediablemente tarde y vaya siempre corriendo (a veces literalmente) y sin desayunar (si mi madre llega a este blog y lee esto, comentará totalmente furiosa y dirá algo sobre beber agua, comer piezas de fruta y abrigarme bien, y sobre que me tengo que cuidar, y que si no lo hago, va a cogerse un avión y va a venir a vigilarme. Tengo 23 años que a veces le parecen más y a veces menos. Casi siempre menos. No la culpo. A mí me pasa algo parecido. He escrito 23 y en realidad son 22), y como decía antes de la coma y el paréntesis, sin desayunar a la Facultad. Hoy, por supuesto, ha sido uno de esos días de aparecerme en cuestión de minutos en un aula que está a 15 minutos de mi cama. 16 si contamos las escaleras que tengo que subir exhausta.
Llegué a tiempo para asistir a una clase sobre crónicas periodísticas. Total, para tener la cabeza en otro lado. Acabó la clase. Me dijo el señor profesor antes de irse que el texto sobre Etta James que le entregué la semana anterior no tenía alma. Que no tenía alma. Q u e n o t e n í a a l m a. Es una forma tan poética de suspender, que la rabia se me multiplicó por tres. No estaba de acuerdo, pero no dije nada. Ya me coroné con un comentario incendiario la primera semana de clase. Salí de la Facultad. Fui a Alcalá de Henares por primera vez. Me recordó a Aranjuez. Por eso me gustó y no me gustó. Fui a investigar (según decía la tarjeta de identificación que me dieron en el Archivo General de la Administración). Me pasé allí el resto de la mañana leyendo informes de censura de una película de 1944. Todos acababan en frases como "¡por Dios, por España y por la revolución Nacional- Sindicalista!" o "¡Viva Franco!". Desprendían ranciedad. Parecía que alguno de aquellos Señores Generales del Ejército de España fueran a salirse de sus firmas y nombres manuscritos y fueran a engullirme.
Cuando volvía a casa iba pensando en la cantidad de personas distintas que habían tenido aquellos papeles en sus manos, en la Historia de España, en el Partido Popular y en las formas modernas de censurar, y en otras cosas similares, que de tan filosóficas y pesadas, no vale la pena que me extienda en explicarlas.
Y llegué a casa cansada después de muchísimo tiempo de camino. Y de haber estado pensando en política mientras iba en un cercanías cochambroso, pasé a estar pensando en irme de Madrid mientras freía croquetas y fuera llovía. Madrid está demasiado lejos. Y no quiero tener que enviar emoticonos a tientas por las mañanas. No quiero echarte siempre tanto de menos.
Los días raros - Vetusta Morla
Mapas (2011)
Pssst! He encontrado la canción con la que me despertaba hace dos años... [ http://raquel-busca-su-sitio.blogspot.com.es/2010/12/buenos-dias.html ]
31 octubre 2012
Y los peldaños van a ser cimas. Y los pasillos tan largos.
Sin previo aviso y sin ningún motivo aparente, más que el de estar demasiado lejos, tengo de repente la sensación de que el tiempo no tiene la intención de volver a pasar en su sentido natural, sino que va a dedicarse a correr siempre en sentido inverso. Y mañana será martes. Y dentro de un mes, septiembre.
Y la próxima vez que volvamos a vernos estará entonces tan lejos como me lo parece en este momento.
Y la próxima vez que volvamos a vernos estará entonces tan lejos como me lo parece en este momento.
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