12 mayo 2011

Dormimos en Siberia


No tengo la culpa. Yo no le quería invitar.
Apareció. Vino de repente.
Y no tuve más remedio que dejarle pasar.
Y se tomó la libertad de instalarse entre nosotros.

No fui yo. Tú también lo permitiste.
Le dejamos en un rincón y poco a poco fue ocupando cada espacio, cada hueco.
Y se expandió hasta meterse en nuestra cama.

Míranos. Al final lo ha conseguido.
Ya no te miro como antes.
Me he dado cuenta de repente.

Esta noche tú, yo, y en el medio está el invierno.
Esta noche tu colchón tiene kilómetros de ancho, y cuando quieras despertar será demasiado tarde. Estaremos en Siberia.

Y sé que no vamos a encontrar el camino de vuelta.


De este texto ha salido una canción. La primera canción que he compuesto (esta no es la letra, evidentemente. Esto tiene una rima inexistente y una métrica imposible).
Pronto, si tengo algo de suerte, podré grabarla. 
Espero que os guste el concepto general.

07 mayo 2011

He vuelto a Prosperidad Abundante


Prosperidad Abundante.
Ese establecimiento que encierra infinidad de objetos absurdos sin utilidad alguna. Ese lugar cuyo nombre no puede ser más que el producto de una traducción literal de unos cuantos caracteres chinos. Esa tienda a la que no puedo entrar sin una cámara en la mano.

Desde que estuve allí la primera vez me dí cuenta de que cada visita a iba a ser productiva; uno se puede esperar cualquier cosa de un sitio que ofrece al cliente desde cortinas de baño hasta películas porno. 

Hace ya más de un año desde mi última visita. He vuelto, y he encontrado cosas dignas de compartir. Eso sí, apenas pude sacar fotos a todo lo que vi. Había más dependientes-asiáticos-con-cara-de-pocos-amigos-encargados-de-vigilar-que-nadie-robe-o-en-su-defecto-saque-fotografías-a-sus-singulares-productos que clientes. He aquí lo que pudo captar mi objetivo:

  • El santo (sin nombre)
¿Que resulta que necesitas un santo y no sabías donde encontrarlo? Prosperidad Abundante es la respuesta. Tienen un pasillo dedicado única y exclusivamente a figuras religiosas. Allí me encontré con "El santo", también conocido como San Anónimo. A su lado, una monja, también sin nombre.



  • Teta-pelota
La Teta-Pelota, una circunferencia rellena de agua dotada de un pezón muy realista, no solo cumple con su función anti estrés...



...Úsela con imaginación.


...y lo que es sin duda el objeto estrella de todos los que he visto en Prosperidad Abundante hasta ahora...

  • El "Animal Imaginado"
Nada tiene que envidiar a su afamado hermano gemelo Tamagotchi. Animal Imaginado nos ofrece diversión a raudales y nos convence de llevárnoslo a casa en tan solo un instante. No hay más que mirar detenidamente este paquete con  frases que pasarán a la historia del packaging: "¡Mira tenemos los hijos", "¡Debo salir el mundo bueno es hermoso" o "¡Estamos amorado"


Con un innovador uso del castellano (y una revolucionaria forma de emplear los signos de admiración), Animal Imaginado capta nuestra atención y nos cautiva.

Además, Animal Imaginado se preocupa por nuestra seguridad y nos advierte de algunas precauciones a tener en cuenta en la parte trasera del envase:



"La electrificación solo se aplica los adultos". No quiero saber a qué se refiere. No quiero.
"No deje las pilas en fuego". Vaya. Era justo lo que pensaba hacer. 

Y sí, no pude evitarlo. 
Tengo un Animal Imaginado.


06 mayo 2011


Amores que mueren
de hambre,
de ganas de querer ser,
y al final se quedan en nada.


02 mayo 2011

Canción ridícula #6: Horrendas Spanish Versions


Todas tienen algo en común: El Google translator.

Novia - Avril Lavigne (Girlfriend)


Los amores - Kylie Minogue (All the lovers)


And the winner is...

Bajo mi paraguas (agua, agua)

23 abril 2011

Rabo de nube

Ayer empecé a callejear por mi barrio y acabé en una calle en la que no había estado antes. En Madrid esto es así: cambias el recorrido de siempre, te metes en una calle nueva y algo descubres. Creo que por eso me gusta tanto esta ciudad.

La cosa está en que, como decía, paseaba tranquilamente por una calle en la que no había estado antes.

Iba metida en lo mío, mirando al suelo, esquivando los charcos de la acera que esta maravillosa Semana-Santa-revuelta-meteorológicamente-hablando ha dejado, cuando de pronto levanto la vista hacia un dúplex y veo algo que me deja un rato procesando lo que mis ojos tenían delante:

Un balcón pintado de cientos de miles de colores.

En aquella pared había dibujos de pájaros, arcoíris, frutas y otras cosas absurdas que venían a querer conformar algo parecido a un paraíso. Además, en el suelo, una bombona naranja, de aquellas antiguas. Debía haber más cosas, pero me chocó tanto ver una bombona en medio de todo aquello que no me fijé en nada más.

Y enmarcando el fresco y su decorado rococó, una frase: "Rabo de nube".

Rabo de nube...

Tenía que haber sacado una foto.
O haber tocado el timbre.
Curiosa tenía que ser la persona que viviera ahí dentro.


12 abril 2011

Podría haberlo olvidado.


Al fin y al cabo soy así, un desastre con poca memoria a la que siempre se le escapan los detalles. Sí, podría haberlo olvidado por completo. No habría sido raro tratándose de mí. Sin embargo no lo he hecho...

Recuerdo que hacía frío, que llevaba mi abrigo negro, que estaba anocheciendo, que llegaba tarde, que te hice esperar, que te buscaba en la plaza equivocada, que hablábamos por teléfono tratando de encontrarnos, que me dio un vuelco el corazón cuando te vi entre la gente, que me sonreías, que estaba nerviosa y hablaba sin parar, que dimos absurdos paseos infinitos, que no podía dejar de mirarte y eso te incomodaba, que en aquel bar no servían mojitos porque tenían que pensarse si debían meterlos en la carta o no -que nos reímos del dramatismo con el que el camarero nos dijo eso, como si de una cuestión de vida o muerte se tratara-, que el vino de la cena que no tocamos me mareó, que acabamos a media noche en la misma plaza donde horas antes habíamos quedado, que no había nadie más, que me senté en un banco de piedra, que estabas de pie frente a mí, que te miré fijamente y sacudí la cabeza mientras pensaba "no se atreverá", que no te atreviste, que después de muchas tonterías me cogiste de la mano y diste el paso, que te acercaste a mí despacito, que me diste el beso más tierno del mundo, que me enamoré en ese mismo instante...