Al principio todo iba normal. Estaba tranquila, relajada, bailando con mis amigos entre la multitud, cuando sin más un robusto cuerpo envuelto en telas negras se acerca a mí:
Hombre-envuelto-en-telas-negras-barbudo-y-borracho-con-sombrero-gigantesco: [Se acerca hasta invadir mi espacio vital, lo que me hace sentir muy incómoda. Sonríe y muestra su desordenada y aparatosa dentadura. Mueve los hombros. No dice nada]
Yo-deseando-haberme-escondido-debajo-del-velo-de-novia-tres-segundos-antes: [Sonrío] Hola
Hombre-enseñándome-algo-que-no-pude-distinguir: Hola. Hola. Je. Je. Hola.
Yo-distinguiendo-que-lo-que-me-enseñaba-eran-condones: [Dejo de sonreír. Momento incómodo]
Hombre-extendiendo-ahora-los-condones-hasta-pegarlos-a-mi-cara: Busco pareja sexual esta noche, y he pensado que tú quizás quieras acompañarme.
Yo-estupefacta-entrando-en-modo-cortante: No. Me parece que te has equivocado. Has dado con una muerta. [Me detengo en mi discurso para intensificar la tensión del momento] Congelada.
Me doy la vuelta. Mis amigos se ríen. Yo continúo aturdida. Por precaución decido bajar el velo. Pasa el tiempo y acabo olvidándome. Sigo bailando hasta que una mujer comienza a juguetear con el tul que cubre mi cara. De repente me toca un pecho:
Mujer-guiri-sonriente-que-me-toca-un-pecho: ¿Eres mujer?
Yo-aún-más-estupefacta-que-antes-me-quito-el-velo: De hecho sí, resulta que soy mujer, oiga.
Mujer-guiri-al-darse-cuenta-del-error-y-huyendo-despavorida: Oh, tú perdonar. Yo... tú... yo no veía... tú... peluca... yo...
Me doy la vuelta. Mis amigos vuelven a reirse. El desconcierto me dura toda la noche.
Si vas a disfrazarte de según que cosas, precaución amigo conductor.

